El evento sobre textiles de EuRIC pone de relieve que se necesita una mayor calidad de los productos, un uso más prolongado y un aumento de la reutilización, la reparación y el reciclaje para avanzar hacia la circularidad del sector.

Encuentro sobre la circularidad de los textiles de EuRIC
El encuentro abordó las claves para avanzar hacia la circularidad de los textiles

El pasado 27 de marzo tuvo lugar en Bruselas el evento sobre textiles organizado por la Confederación Europea del Reciclaje, EuRIC, que reunió a clasificadores, recicladores, fabricantes, minoristas, responsables políticos, académicos y expertos en circularidad para abordar la necesidad de salvar la brecha entre la política y la industria en el sector textil. El evento hizo hincapié en la necesidad de un cambio sistémico hacia una economía circular, con un fuerte enfoque en la acción legislativa y la innovación.

El acto, que reunió a más de 130 participantes, comenzó con una presentación a cargo de Mariska Boer, presidenta de la rama textil de EuRIC, quien esbozó el manifiesto de EuRIC y sus recomendaciones clave para lograr la circularidad textil para 2030. Entre ellas figuran la definición de requisitos sólidos de ecodiseño, el refuerzo del comercio justo, la aplicación de sistemas eficientes de responsabilidad ampliada del productor (RAP) y el equilibrio de la legislación sobre productos químicos.

Karolina D’Cunha, jefa en funciones de la Unidad de Residuos a Recursos de la Comisión Europea, reafirmó que la transición a una economía circular sigue siendo fundamental en las políticas de la UE, en particular a través de iniciativas como el Plan de Acción para una Economía Circular y, más recientemente, el Pacto Industrial Verde. Reconoció que, si bien se ha avanzado en la modernización de la legislación europea de residuos, aún queda mucho por hacer para crear condiciones de igualdad entre las materias primas vírgenes y secundarias y establecer un mercado unificado para los residuos.

Lars Fogh Mortensen, de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), presentó las principales conclusiones del último informe de la AEMA sobre la circularidad de la cadena de valor textil de la UE, que sugiere que el éxito de la estrategia textil de la UE requerirá un cambio sistémico hacia una mayor calidad, un uso más prolongado y un aumento de la reutilización, la reparación y el reciclaje.

En este contexto, el eurodiputado danés de Los Verdes/ALE Rasmus Nordqvist, subrayaó la necesidad de abordar los retos relacionados con las plataformas online emergentes y la moda rápida. Jana Hrčková (Decathlon) destacó la importancia de armonizar los sistemas de RAP, en los que la CE debería desempeñar un papel clave, así como de garantizar el apoyo financiero tanto a nivel comunitario como nacional para promover el reciclaje. Bertram Wevers (Frankenhuis) señaló que, aunque se dispone de tecnología de reciclado, la demanda de materiales reciclados sigue siendo insuficiente, y existe un enfoque limitado al reciclado de fibra a fibra en lugar de uno más holístico.

Debbie Shakespeare (Avery Dennison) habló de cómo las innovaciones digitales, como la RFID y la trazabilidad de datos, pueden ayudar a implantar el Pasaporte Digital de Productos, optimizar las cadenas de suministro, mejorar la clasificación e implicar a los consumidores.

Elisa Tonda, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) subrayó que, para que el sector textil sea más circular y sostenible, es esencial aclarar la definición de «residuo» textil, crear infraestructuras para la circularidad y mejorar las prácticas de las empresas.

A escala mundial, la Dra. Hannah Parris (Universidad de Cambridge) presentó recomendaciones para reformar los códigos del comercio textil internacional (Códigos SA) con el fin de apoyar mejor la economía textil circular y sostenible. Chiel Berends (Comisión Europea) hizo hincapié en la necesidad de aplicar medidas legislativas y colaborar con socios internacionales, incluida la defensa de la inclusión de los residuos textiles en marcos normativos mundiales como el Convenio de Basilea.

Ana Rodes (Recover) y Martin Böschen, (TEXAID) pidieron reglamentos y directrices claras para las autoridades aduaneras que inspeccionan los envíos de textiles usados o fibras recicladas, así como la importancia de financiar los flujos de residuos a través de mecanismos como los planes de RAP. Mustafa Sattar (Retex Global) expresó su preocupación por las presiones competitivas de países como China, e insistió en la necesidad de disponer de mejores datos para afrontar estos retos.

El panel concluyó con un llamamiento a una mayor cooperación mundial, reglamentos claros e incentivos para crear una economía textil circular sostenible.

En conclusión, el evento destacó la importancia de una mayor colaboración entre la industria, los responsables políticos y los socios globales para construir una economía textil circular. Las barreras clave para lograr la circularidad, como la baja demanda de materiales reciclados, la brecha entre las políticas de la UE y las realidades empresariales, la competencia desleal de países como China y el dominio de la moda rápida, siguen siendo prominentes. A pesar de estos retos, el compromiso continuo tanto de la industria como de los responsables políticos ofrece esperanzas de progreso.

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