Javier Clemente, fundador de la plataforma ambiental Todos somos reciclaje, defiende la implementación de estos sistemas eficientes de recogida de residuos, que además podrían incrementar las tasas de recuperación y reciclado.

El establecimiento de medidas complementarias al actual sistema de gestión de residuos, como el pago por generación o el servicio de recogida puerta a puerta, que ya se están empezando a implementar en algunos municipios españoles, podría suponer descuentos de hasta el 50% en la factura que cada ciudadano paga por esta tasa. Así lo afirma el experto en gestión de residuos y fundador de la plataforma Tomos Somos Reciclaje, Javier Clemente, que apunta, además, que se podría incrementar la recuperación de residuos hasta un 70% y el reciclaje un 20%, atendiendo a los casos de éxito de otros modelos europeos ya implementados.
En este sentido, la apuesta del ambientólogo, que cuenta con más de medio millón de seguidores en redes sociales, es que cada ciudadano “pague por la basura que genera y obtenga un descuento por lo que recicle”.
España mantiene un sistema de gestión de residuos deficitario que apenas cubre el 58’8% de los costes fijos que suponen su recogida, traslado y tratamiento, un porcentaje que queda muy por debajo del 100% que exige la Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular. Para tratar de corregir este desajuste, desde ayer, 1 de abril, los ayuntamientos de toda España deben implementar una nueva tasa de basuras específica, diferenciada y no deficitaria, que impondrá un pago de entre 150 y 200 euros por hogar de media, que podrá incrementarse hasta los 300 euros en algunos municipios.
“Aunque esta tasa sea desigual debido a la disparidad de importes que fija cada municipio, es hoy muy necesaria para cubrir los costes reales de la gestión de los residuos”, apunta Clemente. Y continúa: “En 2021, por ejemplo, los gastos totales de los servicios de recogida de basuras en España fueron de 3.828 millones de euros, mientras que la tasa recaudada fue de 2.251 millones de euros”.
Según los objetivos fijados por la UE, en 2025 deberíamos alcanzar la cifra de un 55% de residuos reciclados y en 2030 un 60%. Clemente advierte que “atendiendo al ritmo actual, el objetivo fijado para España, al menos para este año, es inalcanzable”.
Por eso propone aumentar las campañas de información y concienciación del ciudadano y extender la implementación de estos sistemas complementarios de recogida de residuos que incentivan la participación ciudadana y suponen un ahorro al usuario en su tasa de basuras.
Pago por Generación de Residuos
Para el fundador de Todos Somos Reciclaje, el sistema de pago por generación “representa un tipo de tasa justa en cuanto a que cada usuario paga en función de la cantidad de residuos que genera y cómo los separa para su reciclaje”. En España ya existen proyectos piloto en este sentido. En Alicante, por ejemplo, desde el 1 de enero de 2025 existe una tarjeta y una app que puede utilizar cada ciudadano al depositar residuos separados en los contenedores adecuados, por las que reduce hasta el 20% su tasa de basuras.
En Vitoria, todos aquellos ciudadanos que se registren y participen en programas de compostaje a través del depósito de materia orgánica en el contenedor marrón, pueden acceder también a una bonificación de hasta el 20% en su tasa de basuras.
A nivel europeo, también es ya una realidad en algunos países: el sistema de pago por generación de residuos, que se combina con el sistema de recogida puerta a puerta, revela ya casos de éxito en regiones de Suiza, Austria e Italia.
Recogida puerta a puerta
El antiguo sistema de recogida de basuras puerta a puerta se está volviendo a implementar y se ha comprobado que “en algunos lugares funciona e incrementa la recuperación de residuos del 30% hasta el 60 o 70%”, asegura Clemente, que afirma que es otro sistema de alta eficiencia si se implementa en los lugares idóneos.
Aunque sus costes podrían parecer elevados, según el experto “este sistema puede ser adecuado y funcionar o no según factores como el tipo de urbanismo o la densidad de población”. Los ayuntamientos ahorran en contenedores y mantenimiento, aun gastando en otras partidas como operarios o establecimientos de rutas”.
Este sistema “funciona muy bien en lugares con climas muy extremos, en zonas de ciudades donde hay menos espacio para colocar contenedores o más densidad de población, o en zonas residenciales de casas unifamiliares”, finaliza.